Tips para las disfonías

En el invierno arranca la época de resfríos, laringitis, anginas y demás pestes que no dejan en paz la salud. Momento crítico para todos aquellos que trabajan con la voz porque las disfonías están a la orden del día. En este artículo les acerco lo que recomiendan médicos y fonoaudiólogos, más algunos remedios de la sabiduría popular.

Para prevenir

Si tenemos el cuerpo cansado por causa de alguna enfermedad, lo principal es mantenerse callado el mayor tiempo posible. El sistema fonador está formado por músculos, órganos y cavidades que si exigimos de más van a irritarse e inflamarse generando en la mayoría de los casos disfonías.

  • Hidratarse
  • Se recomienda tomar 2 litros de agua para mantener las cuerdas vocales hidratadas. Si se va a cantar o hablar durante un período prolongado se recomienda tomar 3 vasos de agua en la hora y media previa.
    Otra forma de hidratación es haciendo vahos de vapor. Los vahos se preparan con agua hirviendo y 30 gotitas de propóleo líquido. Se recomienda inhalar el vapor durante un período de 10 a 15 minutos.

  • Mantenerse callado
  • En la medida que vamos sintiendo que el cuerpo se está cansado vamos economizando las palabras. Lo ideal es no cantar hasta que el cuerpo esté completamente recuperado. Importante: ¡No dejarse llevar por la ansiedad!

  • No a la menta y el eucaliptus
  • Si tenés tos evitá los caramelos y los tés con menta o eucalipto. Los productos mentolados dan efecto FRÍO en la garganta y esto genera más tos. Hay que evitar los ataques para no irritar más las cuerdas vocales.

    Para mejorar

    Cuando llega la disfonía lo primero que tenemos que hacer es acudir al médico para tener un diagnóstico certero. Sobre todo si la voz es una herramienta de uso diario. Si se trata de una inflamación con irritación de las cuerdas vocales, en general los médicos recetan algún desinflamatorio que ayuda a mejorar la zona. Lo importante es esperar el proceso del propio cuerpo. Para acompañarlo les paso algunas recetas de la sabiduría popular.

  • ‘La cucharada’
  • En una cucharada sopera se ponen jugo de limón, miel y aceite de cocina en partes iguales. Se toma ‘La cucharada’ tratando de que pase lo más despacio posible por la parte afectada. Ayuda a hidratar las cuerdas calmando la irritación.

  • Tecito de jengibre y miel
  • Es un té especial para los días fríos en los que necesitamos que la garganta tome calor. Compramos jengibre fresco en la verdulería lo cortamos en cuadraditos y lo ponemos a hervir por 5 minutos. Ojo que el jengibre es picante por eso hay que tener cuidado con la concentración del té, hay que ir probando que sea algo tolerable porque los picantes pueden irritan. Lo servimos tibio con una generosa cucharada de miel.

  • Pañuelito de seda
  • Esta es propiamente una ‘receta de la abuela’. Pañuelito de seda en la garganta ayuda a mantener calentita la zona previniendo y curando. ¿Porqué de seda? ¿Funciona otro género? Averigüen, a mi el de seda me ayudó bastante.

  • Propóleo
  • El propóleo es un antibiótico natural. Se puede conseguir en dietéticas y farmacias. Viene en caramelos, jarabe y spray. El jarabe es bastante espeso y de un sabor bastante fuerte, da calorcito en la boca y la garganta al instante. La versión spray es muy práctica porque se puede dirigir directamente a la garganta en pequeñas cantidades. Revisen bien cuando compren propóleo porque existen muchas marcas que lo venden rebajado con productos mentolados que pueden producir sensación frío.

    ¿Conocés otra receta?
    Si conocés alguna receta agregala a los comentarios.

    Cecilia Chimienti