¿Quién canta?

¿Canta el que se le canta?

 
microfonoMuchas veces uno se encuentra con la incómoda afirmación y posterior pregunta «Yo soy desafinado ¿Puedo aprender?» «Yo no tengo oído, a mi no me sale». Son afirmaciones y preguntas incómodas porque los estigmas son incómodos. Cómo olvidar la palabra de un pariente que te dice que sos desafinado o ver que a otro «le sale más fácil».
Desde la experiencia podemos ver que las cosas no son ni tan claras ni tan oscuras. Lo que se necesita en la música, como en cualquier otra disciplina, es mucho entrenamiento vocal.
Somos capaces de mejorar en el canto y en la ejecución de un instrumento en la medida que nos dedicamos a esa tarea. Cuando vemos a un músico tocando vemos solamente la punta del iceberg, detrás de esos tres minutos que dura la canción hay una incontable cantidad de horas de trabajo.
«Pero… mirá lo bien que canta tal…» No nos tienen que desalentar las virtudes de los demás. Cantar y hacer música no es una carrera por ser el mejor, es una búsqueda interna y estudio para formar nuestra propia identidad musical.

Disfrutar es la clave

Disfrutar nos va a llevar a encontrar ese hueco en el horario que nos permita practicar, tomar una clase o hacer música con amigos. Más rápido o más lento, todos somos capaces de ponerle a la vida nuestra propia música.